LA PRÓXIMA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Leí no hace mucho, no recuerdo dónde, que cuando en una sociedad va desapareciendo la generación que vivió una guerra, los errores que la condujeron al conflicto armado vuelven a repetirse.

Cuando nuestros ancianos mueren, muere con ellos la memoria colectiva, muere el recuerdo del sufrimiento que habitaba en sus ojos, y con él muere el miedo a volver a la senda del horror y del enfrentamiento.

Y por muchos libros, películas y registros que queden de la barbarie ocurrida… cuando los ancianos se van, recuperamos como sociedad la insensatez, la intolerancia y la capacidad de odiar al que piensa distinto, al que es distinto, al que habla distinto.

Y así vemos en el planeta barbaridades tales como el resurgir del movimiento nazi, el fascismo sin rubor, los nacionalismos excluyentes, dictaduras que se disfrazan de comunismo libertador y que acaban subyugando al pueblo, nostalgias autoritarias, xenofobia, intolerancia, racismo… un cúmulo de desastres que, inexplicablemente, se vuelven a producir en esta maltrecha sociedad en la que vivimos.

Y España, ay España! Viva España! Hay una combinación explosiva en España.

Por una parte, políticos insensatos que alimentan el odio, la revancha y la polarización social. Irresponsables tarados que utilizan cualquier suceso (pandemias incluidas), para medrar, para enfrentar, para joder, para ganar un voto, para arrebatárselo al otro, para alimentar rencillas.

Se sienten con la razón y el derecho a lanzar mensajes incendiarios que saben perfectamente que removerán odios, que atizarán fuegos en los que aún brillaban, inertes y casi inofensivas, las brasas… brasas que son restos de viejos desastres que parecía que ya no volverían a ocurrir… y se acercan otra vez, inexorablemente…

Estos políticos sin escrúpulos no piensan en nosotros, sólo en ellos, en ocupar un lugar en la historia, en acaparar poder y/o riqueza, en alimentar sus egos necesitados de reafirmación.

Y en lugar de acudir a un psicólogo, que es lo que muchos deberían hacer, lanzan desde sus escaños, púlpitos, madrigueras y cloacas consignas que saben perfectamente que llevan una carga muy peligrosa: el odio.

Por otra parte, el pueblo, los sufridos ciudadanos. Como muy bien sabía Goebbels, ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich y responsable de prensa del aparato nazi que asoló Europa, cuando hay una crisis económica o de cualquier índole, el pueblo necesita cristianos a los que echar a los leones, enemigos a los que enfrentarse, culpables a quienes odiar.

Las banderas son los perros pastores de los rebaños de seres humanos, y eso los políticos lo saben muy bien, y por eso hacen banderas muy grandes, por eso siempre hay una bandera detrás de un político hablando en público. Y en España esto lo bordamos, por desgracia.

Sólo hace falta leer un poco de historia para darse cuenta de que estamos inmersos otra vez en una escalada de consecuencias desastrosas. Las hienas de la política lo saben, pero no les importa, o son tan imbéciles que no se dan cuenta.

Hoy, sin ir más lejos, tenemos a las ocho de la tarde aplauso a los sanitarios, a las nueve cacerolada contra el gobierno, a las nueve también se convoca un “Himno a la alegría” balconero para expresar la disconformidad con los “caceroleros”… y el lenguaje que estamos utilizando es absolutamente “guerracivilista”, si tuviésemos armas estaríamos ya pegando tiros desde los balcones, benditos y malditos balcones.

Para la derecha, todo aquel que no piense como ellos es comunista, bolchevique, bolivariano y progre. Para la izquierda, aquellos que disienten son fascistas y ultra derechistas, alimañas peligrosas.

Desprecios, insultos, faltas de respeto… con periodistas que azuzan al personal desde sus plataformas de radio, prensa y televisión… opinadores que podrían estar callados y nos harían un favor… y especialistas en absolutamente todo que escupen su bilis por las redes amplificando el mensaje de odio y encendiendo un ventilador en forma de algoritmo que esparce su mierda a los cuatro vientos.

Y parece que nadie se da cuenta de que está pasando lo mismo en todo el mundo, manifestaciones en las que unos protestan contra los recortes de libertades, mientras otros protestan en contra de los excesos de libertad. Unos dicen que aún no, otros que ya toca, aquellos gritan por lo que debería ser, estos gritan por lo que debería haber sido.

No es política, es el nuevo fútbol, generador de hooligans descerebrados que solo siguen los colores de su equipo, sin analizar el mensaje. La política se ha convertido, con tanto programa con línea editorial férreamente marcada, otra vez, en factor de desunión y enfrentamiento. Ya nos tienen otra vez divididos, porque saben que, unidos seríamos capaces de cambiar el sistema.

Personalmente me posiciono en desacuerdo con cualquier opinión totalitarista y sin matices, me alarman las actitudes de los que piensan distinto a mí… y me alarman más aún las actitudes de los que opinan como yo, expresándose todos de una manera que desprecia al que no coincide con sus ideales sagrados, con una actitud que busca el insulto, la burla, la mofa y el escarnio del oponente.

Y vamos mal, muy mal… la miseria está servida, crisis sanitaria, crisis económica, crisis humanitaria. El caldo de cultivo está servido para avanzar poco a poco hacia el conflicto.

Cuánto falta para que empecemos a ver en las noticias que la gente se está empezando a pelear por la calle? Cuánto falta para que la mala educación y la falta de respeto deriven en violencia entre hermanos? Yo creo que muy poco, estamos listos para la batalla, porque cuando los argumentos ya no sirven empieza la violencia…

Si has llegado a leer hasta aquí, para empezar te lo agradezco, han conseguido que leamos muy poco, todos. Pero si has llegado hasta aquí te pido, te suplico, que analices tu conducta y la de los demás desde una óptica situada por encima de tus ideas o partidos, te solicito que hagas un análisis frío de la situación, y te posiciones en la bancada del sentido común, del respeto al que piensa distinto, de la empatía, la paciencia y la generosidad, la bancada del humanismo y el pacifismo…

Porque esto pinta muy mal, llámame alarmista, pero no me negarás que esto da asco, lo mires desde el escaño que lo mires, puro y puto asco.

Dejemos de despreciar, insultar y ofender desde la razón que nos asiste… empecemos a escuchar, entender, preguntar y razonar, o la segunda guerra civil será la guinda del pastelazo social en el que nos hemos metido entre todos, los unos y los otros.

Empatía, tolerancia, educación, amor y mucho humor, sobre todo mucho humor… lo vamos a necesitar.

Suerte que, de momento hemos de mantener dos metros de distancia los unos de los otros, y desde dos metros una hostia no te llega… pero cuidado, una pedrada si… y el palo de una maldita bandera también.

A todo esto, hoy es el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia… feliz día de la tolerancia, sin retintín te lo digo.

Albert Boira (1961 – De momento no tengo ni fiebre, gracias)

Un comentario sobre “LA PRÓXIMA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

  • el mayo 25, 2020 a las 4:14 am
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    Gran mensaje. Por desgracia muy pocos lo leerán y lo comprenderán. Gracias amigo por esas palabras que invitan a la reflexió…

    Respuesta

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